jueves 29 de mayo de 2008




martes 29 de mayo de 2007

La mujer aún no conoce bien su cuerpo

SANTIAGO DEXEUS, GINECÓLOGO"
La mujer aún no conoce bien su cuerpo"
¿Mi edad? Ponga la que usted crea que tengo... Nací y vivo en Barcelona.
Soy doctor en Obstetricia y Ginecología. Estoy casado y tengo gemelos, Damián y Thaïs (33), y una perrita, Xunga. Soy un demócrata convencido. ¿Dios?
Mi religión es la ciencia, y creo en el ser humano. La mujer conoce poco su propio cuerpo, y yo la ayudo
VÍCTOR-M. AMELA¿Cómo nació usted?- Mi padre acababa de fundar en Barcelona la primera clínica de maternidad privada de Europa, harto de ver morir a mujeres y niños en partos..., pero mi madre se empeñó en parir en casa.- Hay mujeres que vuelven a empeñarse...- Es un atraso. ¡No se justifica correr ese riesgo!- Quizá por recuperar calor humano...- Nosotros procuramos proporcionarlo, y además garantizamos todos los medios: ¡miles de niños morían antes en partos caseros!- ¿Cuántas personas han traído al mundo los Dexeus?- Empezó mi padre hace 75 años, hemos seguido mi hermano y yo, mis hijos y sobrinos...: unas 100.000 personas. ¡Poblarían una ciudad!- Incluidos los bebés probeta.- Logramos el primero en 1984, y ahora hay unas 2.000 personas en España nacidas gracias a técnicas de reproducción asistida.- ¿En un futuro no naceremos de mujer?- "Las utopías del presente son las verdades del futuro", dijo Victor Hugo.- Suena casi sacrílego...- Por sacrílega ejecutaron en la Inglaterra del año 1500 a una mujer: había usado un anestésico en el parto, había infringido el mandato bíblico de "parirás con dolor".- Entiendo: todo evoluciona.- La reina Victoria, 300 años después, pidió a su médico un anestésico para parir. Ya su médico, James Simpson, le acusaron luego de mala praxis. La reina le defendió apelando al versículo de la Biblia que dice que Yahvé sumió a Adán en profundo sueño para quitarle la costilla de la que creó a Eva...- Y todo arreglado.- La Iglesia católica condena todavía el uso de anticonceptivos..., pero seguro que eso cambiará. ¡Miles de católicos los usan!- ¿La píldora anticonceptiva fue la mayor revolución social del siglo XX?- Sí: la mujer pudo ya elegir disponer de su propio cuerpo para el sexo o la maternidad.- ¿Quién inventó esa pildorita mágica?- Pincus y Chang, en 1962. La ensayaron en unas mujeres portorriqueñas... sin decirles nada: por eso no les dieron el Nobel.- Antes de la píldora, ¿qué métodos había?- Se usaba vinagre como espermicida. O preservativos... ¡a los que algunos católicos, para no pecar, practicaban un agujerito!- Y estaba la marcha atrás...- Que quebraba la pasión y el espíritu de los amantes. Por eso llevar en el bolso un diafragma fue para una mujer un emblema de libertad.- ¿Somos cada día más infértiles?- En la misma medida en que retrasamos la edad de procrear.- ¿Qué edad es aconsejable para la mujer?- Después de los 18 y antes de los 38 años. Pero la edad ideal depende de las circunstancias psicológicas y sociales de cada uno.- ¿Incluso si se trata de una sexagenaria?- Debería pensar antes en el huérfano que dejará. Y en el problema social derivado.- Y del aborto ¿qué piensa?- Mi padre se negó a practicarlos, y en 1936 quisieron matarle por ello, y se exilió. Cada hospital debería practicarlos sólo con sus propias pacientes, para evitar el lamentable actual turismo abortivo hacia España.- ¿Qué enseñanza de su padre fue central?- El respeto a cada paciente. Lo he heredado: esta noche no podré dormir sin telefonear antes a una paciente para la que sé que es importante que le comente su diagnóstico.- ¿Se enamoran de usted algunas de sus pacientes?- Ja, ja... Con mi mujer tuve primero un trato profesional que derivó en sentimental.- Debe de ser usted un hondo conocedor de la mujer.- He constatado distintos temperamentos culturales: las mujeres gallegas son dulces, expresivas las andaluzas, serias las sorianas...- ¿Y las catalanas?- Muy dueñas de sí mismas.- ¿Qué consejos principales da usted a sus señoras pacientes?- Primero, que sean libres. Que no tengan miedo a ser felices.- ¿Tienen miedo hoy?- El peso de la cultura machista inhibe a muchas mujeres, que no desarrollan todos sus anhelos y capacidades. Y esa infelicidad se somatiza y deriva en patologías clínicas...- ¿Qué consejos ginecológicos daría a nuestras lectoras?- Que prevengan, que se chequeen, que visiten al ginecólogo una vez al año. Y que procuren conocer a fondo su cuerpo.- ¿Lo conocen poco?- Aún no lo conocen bien. Llevo años explicando siempre las mismas cosas. Por ejemplo, que no es lo mismo la falta de regla que la menopausia. Sin matriz no hay regla, pero conservando ovarios pueden ser madres, depositados sus óvulos en otro útero...- De una madre portadora.- Yo antes me oponía a eso, y he cambiado de opinión: la experiencia demuestra que la mujer portadora acaba vinculada al grupo familiar de modo satisfactorio para todos...- ¿Qué más tiene que explicar siempre?- Que si hay que extirpar el útero pero se pueden dejar los ovarios, no hará falta hormonar a esa mujer...- El cuerpo de la mujer es un laberinto...- Y muy importante: nos trae a la vida. Sus estrógenos son hormonas neurotransmisoras y potencian la serotonina, que es antidepresiva. Hay un montón de conocimientos que quiero divulgar. Quiero explicarlos de modo muy didáctico y bello en una exposición. Es también mi homenaje al cuerpo de la mujer. www.lavanguardia.es
Reflexiones de un católico ante la reforma de la Ley sobre técnicas de reproducción asistida.
CONTENIDO
1.- LA FECUNDACIÓN IN VITRO
2.- USO DE LAS CÉLULAS MADRE EN LA CLONACIÓN TERAPÉUTICA
3.- USO DE LAS CÉLULAS MADRE ADULTAS
4.- LA NUEVA LEY DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA Y LA LEY ANTERIOR
Recientemente ha superado el trámite parlamentario en el Senado la reforma a la Ley sobre técnicas de reproducción asistida. Anteriormente había sido aprobada por el Congreso y en breves fechas volverá al Congreso de los Diputados y será aprobada la nueva Ley que regulará las técnicas de fecundación in vitro y demás formas de reproducción asistida humana y, especialmente, regulará los destinos de las decenas de miles de embriones criopreservados (se habla de casi doscientos mil) obtenidos, desde principios de la década de los ochenta, en el desarrollo de los protocolos habituales de esas mismas técnicas de reproducción asistida en España.
Desde el anuncio del proyecto de Reforma por la Ministra de Sanidad, Ana Pastor, hemos vivido una situación sorprendente y chocante, a la vez que dolorosa; esto es, el escaso -nulo- interés que ha suscitado el tema del destino final de los "embriones sobrantes" para la mayor parte de la opinión pública española. Sólo en algunos foros virtuales de opinión, en los que Una Vida, una Esperanza, ha intervenido intensamente, y en medios católicos concretos, se ha debatido extensa e intensamente sobre este tema. Hemos podido asistir al más absoluto de los silencios y a la más incomprensible de las indolencias por parte de los ciudadanos españoles que no se han inmutado en absoluto por la evolución de los acontecimientos alrededor del proyecto de Reforma de la Ley sobre reproducción asistida.
Verdaderamente España se halla anestesiada y amordazada, y camina a pasos agigantados hacia su descomposición moral. Son éstos, verdaderamente, tiempos duros, tiempos difíciles; los últimos tiempos, en palabras de nuestro recordado y añorado Padre José Mª Alba. Una cortina de silencio mediático se ha tendido ante las cuestiones trascendentales que afectan al destino de la persona humana desde sus mismos comienzos y hemos asistido al triunfo, una vez más, de esa apostasía silenciosa -como la califica Monseñor Amigo- que caracteriza nuestra época. El triunfo de la ideología abortista contra la verdad de la dignidad del hombre. El triunfo, momentáneo y temporal, a Dios gracias, de los siervos del padre de la mentira sobre los discípulos de Cristo, Camino, Verdad y Vida.
Como muestra de esas mentiras de las ideologías proabortistas y proclonacionistas citemos las palabras del Dr. José Egozcue, catedrático de biología celular en la Universidad Autónoma de Barcelona, y decidido partidario de la investigación con embriones (así como del aborto) expresadas el pasado día 14 en El Periódico de Cataluña. A raíz de la creación de un virus sintético en laboratorio y ante las expectativas de su posible uso terapéutico dijo, y cito textualmente: "Pero poner en riesgo la vida o la salud de un ser humano o prometerle curaciones mágicas es una grave falta de ética" (1). Y sigue: "Y eso es lo que desgraciadamente se hace demasiado a menudo y demasiado alegremente" .Son individuos como éste los que proponen, y exigen de los poderes públicos, la investigación con embriones como panacea para todos los males de la humanidad. ¿No es eso prometer curaciones mágicas? ¿No es, acaso, una grave falta de ética? Por ahora ninguno de ellos ha hablado seriamente del uso de embriones como fuente de la eterna juventud, pero con toda seguridad ya se han iniciado los estudios. Tiempo al tiempo.
Vamos a analizar a lo largo de los siguientes minutos algunos aspectos relacionados con el proyecto de Reforma:
- la técnica de Fecundación in vitro.- el uso de células madre embrionarias para la clonación terapéutica.- la posibilidad de utilización de células madre adultas con idéntica finalidad terapéutica.- la malicia de la nueva Ley y la malicia de la anterior. Postura coherente de un católico ante estas leyes. Nota de la Conferencia Episcopal.
1.- LA FECUNDACIÓN IN VITRO
Desde 1978, fecha del nacimiento de Louise Brown, primer "bebe probeta" -como se llamó a los niños nacidos por la técnica de fecundación asistida in vitro-, pasando por 1984 en que nace en el Instituto Dexeus el primer bebé probeta español (¿o habremos de decir catalán?), hemos asistido a un constante goteo de noticias relacionadas con el comienzo de la vida humana de este modo antinatural. Así, la congelación de esperma y óvulos, o la congelación de embriones, o la selección de gametos para asegurar el sexo del concebido fuera del útero, o la selección de embriones para asegurar el nacimiento de los más aptos, han aparecido en la prensa y los noticiarios con cierta asiduidad en estos 25 años. Y la verdad es que nos hemos habituado a ello, ya no nos sorprende ni nos incomoda o intranquiliza.
Pero el exacto conocimiento de la técnica y sus consecuencias es verdaderamente escalofriante, desde el punto de vista de la moral católica y también desde el prisma de la mera ética humana.
La técnica de la fecundación in vitro es gravemente pecaminosa desde sus orígenes, pues la obtención de los espermatozoides masculinos se hace, en la totalidad de los centros que a ello se dedican, y que no tienen grandes problemas de conciencia, mediante la masturbación del hombre. Y ESO ES PECADO MORTAL. Y sorprende que al hacer una valoración de las leyes sobre reproducción asistida en España, la jerarquía de la Iglesia Católica en España obvie este dato fundamental. ¿Tal vez se considere poco prudente ante la perspectiva de una sociedad laica y democrática? Para un católico no es lo mismo una ley meramente injusta que una de la que se desprenda la realización de actos gravemente ofensivos a Dios.
En cuanto a los aspectos más técnicos del procedimiento hay que decir, sin ambages que la fecundación in vitro causa directamente la muerte de muchos embriones, e indirectamente la de muchos más, la mayoría de los cuales espera en estado de congelación la decisión que sus padres o el Estado tomen sobre ellos. El procedimiento de reducción embrionaria, que consiste en eliminar los embriones que han conseguido anidar en el útero, pero por razones evidentes no se desea que nazcan (los futuros padres quieren serlo a toda costa, pero no quieren tener familia numerosa de golpe), este proceso, digo, causa la muerte de un gran número de embriones en cada intento de FIV. Otros embriones mueren al no anidar convenientemente en el útero. Muchos otros pasan a engrosar las cifras de embriones sobrantes pues se generan muchos más embriones de los necesarios para asegurar la esperada implantación; los embriones producidos en exceso y no implantados son congelados en nitrógeno líquido a la espera de una decisión política que decida sobre su destino. ¿Cómo puede pues dudarse un solo momento acerca de la malicia intrínseca de la técnica de la FIV? ¿Por qué no se habla claramente y sin rodeos sobre la enorme cantidad de hermanos que mueren o se congelan para que nazca un solo y "deseado" hijo?
Hace una semana aparecía en los periódicos la noticia de que gracias a las "modernas técnicas de reproducción asistida" había sido posible el nacimiento de Roger, un afortunado niño que no sufrirá una enfermedad hereditaria que era muy probable que sufriera en caso de ser concebido de modo natural. La técnica empleada fue la selección de embriones y de un total de siete embriones obtenidos in vitro, se separó e implantó en el útero de su madre uno que no presentaba signos de ser portador de la enfermedad. Lo que no dice el periódico es que los otros seis hermanos fueron eliminados, asesinados por esa "selección". ¡Pero tampoco nadie se preguntó qué había sido de ellos! No fuera que amargáramos a los felices padres de Roger, "el niño deseado".
Ese deseo desaforado de paternidad que muestran tantos padres es una perversión del instinto paternal y una muestra fehaciente de adonde nos llevan los afectos desordenados. Como aparece en el punto 2378 del Catecismo de la Iglesia Católica, "el hijo no es un derecho, sino un don". Y así mismo, en los anteriores números 2376 y 2377, citando la instrucción apostólica Donum vitae (2), se condena la fecundación in vitro y otras técnicas de reproducción asistida calificando unas como "gravemente deshonestas" y otras como "moralmente reprobables". Queda claro -diáfano- lo que debe pensar un católico acerca de estas técnicas. Todo lo demás es desorientar a los fieles en materia tan grave y compleja. Cualquier comentario a la Reforma de la Ley sobre técnicas de reproducción asistida, hecho desde los púlpitos, los despachos de los palacios episcopales, o las salas de la Conferencia Episcopal debería zanjar la cuestión desde el principio, pronunciándose en el sentido que acabamos de expresar: la Sede de Pedro, a través de sus Congregaciones, ha declarado con toda claridad y de un modo directísimo, sin margen para las interpretaciones o las dudas, la malicia de las técnicas de reproducción asistida. Podrán comentarse, si se quiere, sus aspectos técnicos pormenorizados, desglosar en toda su amplitud el texto del articulado y analizar sus aspectos más técnicos, científicos y éticos o morales; pero siempre deberemos partir en nuestro análisis y concluir nuestro juicio con la idea de que las técnicas que juzgamos son "gravemente deshonestas" o, cuando menos, "moralmente reprobables". Y, como católicos, echamos de menos esta claridad en nuestros pastores.
2.- USO DE LAS CÉLULAS MADRE EN LA CLONACIÓN TERAPÉUTICA
La finalidad de esta técnica es clonar, copiar las células madre, estaminales o troncales obtenidas a partir de los embriones sobrantes de las técnicas de FIV, que originarán distintos tejidos de interés terapéutico: nerviosas para la cura de enfermedades neurológicas (Parkinson, Alzheimer), sanguíneas para la curación de leucemias, pancreáticas para la curación de diabetes, epiteliales para la cura de quemaduras o cáncer de piel, etc. Una vez obtenidas las células madre, éstas se hacen crecer o proliferar para obtener un gran número de células clónicas (idénticas) que posteriormente podrán ser inyectadas en la zona del cuerpo en dónde se quiere tratar la enfermedad en cuestión. Así, para remediar la enfermedad de Parkinson, una vez obtenidos los clones de células madre del tejido nervioso, éstas se inyectan en la zona enferma del cerebro de los pacientes con la esperanza de que sustituyan a las deficientes y realicen correctamente la función que ya no se da en éstas: la síntesis del neurotransmisor llamado dopamina. La realidad es que no se han obtenido resultados satisfactorios, hasta el momento, y estos fracasos son esgrimidos como argumento para continuar con los experimentos.
La preferencia de estas células embrionarias frente al empleo de otras células u otras técnicas que no sean destructivas para el embrión, es decir abortivas, radica en el propio hecho de la aceptación tácita del aborto como una realidad social inevitable, e incluso deseable. Radica en la pérdida total del respeto por la vida humana no útil, en el desprecio de Dios y de su creación: el hombre. También se explica por la idea utilitarista de "dar salida, dar la solución final" a la ingente cantidad de embriones sobrantes. Esta última explicación se basa en el hecho de la negación al embrión de sus derechos como persona: se le niega la personalidad jurídica, y ya no es sujeto de derechos. Dicho de otra manera, el embrión ha sido cosificado por las leyes humanas; y como cosa que es considerado podemos "usarlo en beneficio de la humanidad" sin que debamos preocuparnos por cuestiones morales que no vienen al caso.No es de extrañar, pues, que sean tan coincidentes en el tiempo las corrientes abortistas, eutanásicas y clonadoras. Son distintos aspectos de un mismo tema. El hombre se ha querido hacer Dios y Dios, no sólo ya no es necesario, sino que ya no existe. Y, como decía Dostoyevski en Los hermanos Karamazof, "si Dios no existe, todo está permitido, y si todo está permitido, la vida ya no es posible".
Pero es que, además y hasta ahora, los resultados obtenidos con células madre embrionarias no responden a las expectativas suscitadas. Apenas hay publicaciones de las curaciones "milagrosas" que se nos prometían. Ya los precedentes de estas técnicas, como son el uso de tejidos fetales obtenidos a partir de fetos abortados vivos, como denuncia el Dr. Nathanson en su libro La mano de Dios (3), fueron un rotundo fracaso. Era muy frecuente que tras la introducción en el organismo del enfermo de las células fetales, éstas produjeran una reacción inmunológica de rechazo al tejido extraño que se había introducido en ese cuerpo, o que esas células embrionarias acabaran convirtiéndose en un tumor cancerígeno o en una malformación llamada teratoma.Del mismo modo es más que probable que aparezcan reacciones de incompatibilidad al introducir en el cuerpo de los pacientes células o tejidos desarrollados a partir de las células madre embrionarias.Pese a estos y otros más que posibles problemas del uso de células embrionarias en el tratamiento de enfermedades, continúa la pretensión de usar, con fines de investigación, las células provenientes de los embriones humanos congelados. Se ha llegado a afirmar, por parte del conocido investigador Bernat Soria, que pese a los avances en la investigación y los éxitos reales obtenidos con el uso de células madre adultas, no por ello debe dejarse la investigación con embriones. Como seguramente ustedes conocen, Bernat Soria se ha distinguido en la investigación de la diabetes y actualmente goza del beneplácito y apoyo material, y sobre todo económico, por parte de la Junta de Andalucía, para crear un centro de investigación sobre los usos terapéuticos de las células embrionarias humanas.Aunque sea adelantándonos a las consideraciones sobre la Reforma que veremos más adelante, permítanme el siguiente comentario. Se ha asegurado que con la reforma de la Ley no se producirán tantos embriones y que se podrán usar, bajo ciertas restricciones, los embriones sobrantes fruto de las FIV anteriores a la reforma de la Ley para la investigación con fines terapéuticos. ¿Alguien espera que nos creamos que después de una inversión multimillonaria para la creación de centros de investigación con embriones, como el del Sr. Soria, van a dejar de generarse más embriones sobrantes que son, y perdonen la expresión, la materia prima con que se nutrirán estos centros? ¿Puede alguien creer que no se ejercerá presión sobre el gobierno, como sin duda ya se ha ejercido, para conseguir que legisle de un modo acorde con los intereses de estos grupos de gran potencial o poder económico?Los pequeños cuerpos de esos niños -ya no los llamo embriones- son sacrificados en el altar del Euro.
3.- USO DE LAS CÉLULAS MADRE ADULTAS
Existe una alternativa al uso de células embrionarias. Una alternativa viable y contrastada, con resultados positivos, de remisiones o curaciones completas de ciertas enfermedades degenerativas. Se trata del uso de células madre adultas: aquellas células que se encuentran en los tejidos de una persona adulta y que todavía conservan cierta capacidad embrionaria: la de dividirse y originar otros tejidos diferentes a aquél del que han sido extraídas. Además de que no comporta la destrucción de embriones, el uso de células madre adultas es una técnica más sencilla, barata y con mejores resultados. Y no existe el riesgo de rechazo como sucede con las células embrionarias, pues se trata de células extraídas del mismo paciente que va a ser tratado con ellas.En 1998 los doctores estadounidenses James Thompson de la Universidad de Wisconsin y John Gearhart de la Universidad John Hopkins de Baltimore(4) desarrollaron por primera vez técnicas para identificar, aislar y mantener durante largo tiempo cultivos de células madre o troncales que se encuentran en todos los tejidos del organismo humano como células indiferenciadas, y que son las progenitoras de las cerca de doscientas clases de células distintas (nerviosas, musculares, sanguíneas, epiteliales, óseas, etc.) que contiene nuestro organismo. El interés científico y el potencial terapéutico futuro que se adivina del uso de estas técnicas son incalculables. Y lo que es para nosotros más importante, no atentan contra la vida de los embriones humanos ni de ningún otro ser humano.El pasado día 19 de marzo se reunieron en el Hospital La Paz de Madrid varios equipos de científicos y médicos que trabajan en esta línea de investigación para poner en común los resultados de sus trabajos. Los resultados hablan por sí mismos. El equipo del Hospital La Paz, coordinado por el Dr. Damián García Olmo ha curado por primera vez en el mundo, fístulas en dos pacientes con enfermedad de Crohn y los equipos de la Clínica Universitaria de Navarra y el Hospital Universitario de Valladolid han regenerado tejido cardíaco tras un infarto agudo de miocardio. Más recientemente (20 noviembre) los periódicos(5) informan de nuevos resultados positivos en la regeneración de tejido afectado de infarto de miocardio por un equipo conjunto de la Clínica Universitaria de Navarra y el Hospital Clínico de Salamanca. Las células madre se obtuvieron de los propios pacientes a partir de tejido adiposo subcutáneo (la grasa que tenemos debajo de la piel) en el equipo de Madrid, o de tejido muscular o de médula ósea en los equipos de Navarra, Valladolid y Salamanca. Las investigaciones continúan y auguran mejores resultados.
¿Por qué, pues, ese empeño en continuar la investigación sobre embriones? Ya se han apuntado anteriormente los más que probables motivos económicos en la raíz de esta aberración humana y científica cual es la destrucción de seres humanos indefensos, en aras a una más que hipotética curación o mejora de la calidad de vida de otros seres humanos. Pero aunque fuera totalmente alcanzable esa curación, no sería lícito experimentar o usar, destruyéndolos, esos embriones humanos, aunque nadie los desee. Dice Su Santidad Juan Pablo II en la Evangelium Vitae: "explotar los embriones humanos como material biológico, o para proporcionar órganos o tejidos en el tratamiento de ciertas enfermedades constituye un acto absolutamente inaceptable" (nº 63). También en la misma encíclica leemos: "La decisión deliberada de privar de la vida a un ser humano inocente es siempre moralmente malvada y nunca puede ser lícita ni como un fin en sí misma ni como medio para un buen fin"
Palabras de S.S. Juan Pablo II en noviembre de 2001, poco después del anuncio de la supuesta clonación del primer embrión humano: "Desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces". Se trata de un "ser que no puede ser considerado como un objeto o material de experimentación... las hipotéticas ventajas para la humanidad o para el progreso de la investigación no pueden de ningún modo constituir un criterio decisivo de bondad moral... el desarrollo con objetivos selectivos del diagnóstico prenatal, el diagnóstico de pre-implantación así como la utilización, la producción y la destrucción de embriones humanos con el simple objetivo de experimentación y obtención de células estaminales (madre o troncales), constituyen graves atentados contra el respeto absoluto de toda vida humana y contra la grandeza del ser humano, que no depende de su aspecto exterior o de los lazos que mantiene con otros miembros de la sociedad".
Evidentemente tampoco depende esa grandeza del ser humano de la que hablaba el Papa del hecho de ser un hijo deseado por los padres o, por el contrario haber quedado olvidado en el fondo de un contenedor de nitrógeno en un rincón de un arcón congelador en cualquiera de los cientos y cientos de clínicas que se dedican a las técnicas de reproducción asistida en el mundo. En ese fondo helado hay vida. Hay vidas humanas: completas, íntegras, individuales y personales, pues tienen alma.
¿Cómo es posible que sean tratadas peor que los ratones de laboratorio?
¿Por qué los médicos y biólogos Santiago Dexeus, Gloria Calderón, Pere Nolasc Barri, Anna Veiga, Josep Egozcue, Bernat Soria, etcétera, etcétera, etcétera, que trabajan en esos centros de investigación y en esas clínicas pueden manipular diariamente esos embriones sin ningún respeto ni consideración?
¿Qué hace diferente de los demás al que será transferido al útero de su madre, al "deseado", que es tratado con absoluta delicadeza y exquisito cuidado hasta ser depositado en el claustro materno, mientras que sus hermanos serán sometidos a tan inhumano trato?
4.- LA NUEVA LEY DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA Y LA LEY ANTERIOR
Vamos a hacer un breve análisis de los aspectos más relevantes de la nueva Ley, aún en estado de proyecto de reforma, y de la ley anterior, procurando analizar los aspectos más relevantes y más destacables para un católico, haciendo las oportunas reflexiones que dan título a esta mi intervención ante ustedes.
Se ha dicho que la Reforma de la Ley de 1988 es "una reforma para mejor, pero muy insuficiente" tal como se cita textualmente en la nota emitida por el Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española, con fecha 25 de julio de 2003, ¡el mismo día! que el anuncio por parte de la ministra de Sanidad, Ana Pastor, de la intención del Gobierno de modificar algunos artículos de la Ley de Reproducción Humana Asistida de 1988. Cuando menos debemos calificar de sorprendente la celeridad de la respuesta de nuestros obispos al proyecto del Gobierno. Siguiendo la cuestión de la calificación de 'reforma para mejor, pero muy insuficiente' vamos a analizar un poco el sentido que para nosotros, católicos, tienen estas palabras, al estudiar el articulado de la Reforma:Siguiendo las recomendaciones de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida y del Comité asesor de Ética, se introducen una serie de reformas en la Ley 35/1988 con el objeto de reducir al máximo el número de embriones sobrantes en las prácticas de Fecundación in vitro, así como reducir la elevada tasa de partos múltiples que existe todavía en España (en 1999 era del 32'9 %, una de las más altas de Europa(6) ). Se modifica el artículo 4 donde se establece que, como regla general, sólo se podrá transferir un máximo de tres embriones por ciclo, a la vez que se limita a ese mismo número el máximo de ovocitos que pueden ser fecundados en dicho ciclo. Con carácter excepcional, cuando existan dificultades que reduzcan la probabilidad de anidación y gestación, se podrá fecundar un número superior de ovocitos (¿cuántos?). El Ministerio acordará un protocolo que regulará estos supuestos.Así mismo se modifica el artículo 11, con el objeto de ampliar el plazo máximo de crioconservación de semen e introducir nuevos requisitos para los casos excepcionales previstos en el artículo 4, en los que se produzca la crioconservación de embriones sobrantes. En estos casos los embriones se mantendrán crioconservados, previa firma de un compromiso por parte de los padres sobre sus embriones sobrantes, que se mantendrán congelados por un plazo máximo equivalente a la vida fértil de la mujer.Aquí tenemos graves problemas. Si se pueden fecundar más de tres ovocitos ¡por ciclo! en casos excepcionales, ¿cuántos casos "excepcionales" se darán? ¿tantos como en la Ley de despenalización del aborto? Perdónenme la expresión, pero con ello han metido un gol a la Conferencia Episcopal. Mal vamos si en el primer balbuceo de una nueva ley ya se prevén las múltiples excepciones. Ya se supone que serán muchas.Se habla en la nota de la Conferencia Episcopal de "evitar que vuelva a producirse una nueva acumulación de embriones congelados" como uno de los aciertos de la reforma. No podemos estar en absoluto de acuerdo con esta postura pues nos parece peligrosamente "diplomática". No creemos en las políticas de contención de un mal tenido por inevitable, creemos en la política de ERRADICACIÓN del mal, aunque parezca inalcanzable. ¡No hay que reducir el número de embriones congelados! ¡Hay que luchar para que no se produzca ni uno más! ¿Es esta una postura utópica, irreal, ilusa?Cristo dijo: "Sed perfectos" "Quien no está conmigo, está contra Mí" "Buscad el Reino de Dios y su justicia". En estas sentencias no hay lugar para las medias tintas o las componendas. El mensaje de Cristo es radical, exigente, claro y sin dobleces. No puede calificarse a la Ley de 1988 de "gravemente injusta" ni a la reforma de 2003 de "insatisfactoria … y seguirá siendo injusta". Sería calificable de injusta si pudiera llegar a ser justa, pero, por los presupuestos inmorales que se dan en la FIV, nunca podrá ser una ley justa. Hay que decir claramente que es perversa, o en palabras de la Donum Vitae "gravemente deshonesta" o "moralmente reprobable".Otro aspecto terrible de la reforma de la Ley de 1988 es que, en la práctica, y aunque se diga lo contrario, va a permitir la investigación con embriones humanos con fines terapéuticos. Por el contrario la "injusta" ley de 1988 no lo permitía en ningún caso. Veamos como es esto:La modificación a la ley trata del destino de los embriones sobrantes crioconservados hasta la fecha de entrada en vigor de la reforma. El procedimiento que se seguirá con esos embriones contempla la solicitud del consentimiento informado de las parejas progenitoras, o de la mujer sola en su caso, que podrán ¡elegir! entre:- mantener el embrión congelado hasta que sea transferido no superando un plazo máximo de cinco años.- donar los embriones con fines reproductivos a otras parejas.- permitir que el material biológico obtenido tras descongelar los embriones pueda ser utilizado con fines de investigación.- proceder a su descongelación sin otros fines; es decir, dejarlos morir.
La tercera posibilidad es evidentemente la más escalofriante de las cuatro. Bajo el subterfugio de hablar de "material biológico" obtenido de los embriones tras su descongelación se esconde, aunque con no demasiada habilidad o sigilo, la posibilidad de libertad total para usar los embriones humanos en investigación. Usarlos para obtener a partir de ellos las líneas celulares, las células madre o estaminales, con fines terapéuticos.Perdónenme la expresión, pero aquí el gol metido por el Gobierno a la Conferencia Episcopal ha sido de escándalo. ¿Cómo puede decirse en la nota en su punto 5º que "según nuestros datos, la Ley proyectada ni autoriza ni prohibe expresamente que los embriones congelados actualmente existentes sean empleados en tales investigaciones"? La Reforma de la Ley no puede hablar más claramente: "puedan ser utilizadas con fines de investigación, dentro (eso sí) de los límites previstos". Claro está que utilizan, como ya he dicho, el eufemismo de "material biológico procedente de los embriones tras su descongelación". Pero ¿qué material biológico va a ser, sino el propio embrión, o una parte sustancial de él, que, de tomarla se destruye la vida del embrión? Dice la nota que "no es lo mismo matar que dejar morir en paz", pero ¿con qué finalidad se descongela un embrión crioconservado si no es para obtener sus "materiales biológicos" y usarlos en investigación? Así pues lo que se pretende en definitiva es matarlo para usarlo. ¿Es eso "dejar morir en paz"? Pues si no, ¿por qué descongelarlo? No se entiende. Ese descongelar no es un simple 'dejar morir', es un 'dejar morir para'. Y eso en moral es matar.Luego está la discusión de cuándo podemos decir que un embrión ha muerto. No acabaríamos de discutir nunca cuántas células deben morir para considerarlo muerto (aquí no hay electroencefalogramas planos). ¿Se trata de un embrión muerto con células vivas, o de un embrión vivo con células muertas? Porque debe haber células VIVAS para que puedan obtenerse de ellas las células madre o estaminales. Nada aprovechable para la investigación puede obtenerse de un embrión muerto. Por esto el punto 7º de la nota me provoca estupor, confusión, sonrojo, y sobre todo, dolor profundo. Dice así: "los embriones que han muerto, al ser descongelados en las circunstancias mencionadas (se refiere a que la descongelación no sea la causa directa de la muerte, ni vaya acompañada de otra acción causante de la muerte), esos embriones, digo, podrían ser considerados como 'donantes' de sus células, que entonces podrían ser empleadas para la investigación, en el marco de un estricto control, semejante al que se establece para la utilización de órganos y tejidos procedentes de personas fallecidas que los han donado con ese fin". Es como decir que a un enfermo que vive gracias a mecanismos de soporte vital, y que necesita de ellos para seguir vivo, lo podemos desconectar y, si se muere, usaremos sus órganos para transplantes, aun cuando sabemos con certeza que no podrá sobrevivir a la desconexión; igual que un embrión no podrá vivir una vez descongelado, si no está prevista su implantación en un útero receptivo. Y esto no estará previsto en la mayoría de las descongelaciones. ¿Es esto "dejar morir en paz", señores obispos? Perdonen la acritud de mis expresiones, en las cuales no hay, Dios me libre, ninguna falta de respeto a los señores obispos del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española que redactó la nota que estamos comentando, pero si hay en ellas un profundo dolor y un sentimiento de abandono de los que deben ser nuestros pastores y maestros, que tiene el mandato divino de hablar con claridad en defensa de los derechos de Dios y de su Iglesia. Y en cambio uno se siente solo y desamparado ante el contenido de la nota.
O, lo que es peor, siente como si se hubieran conculcado los derechos de Dios por parte de los poderes públicos, y los que deberían defender esos derechos divinos, prolongados a través de sus indefensas criaturas, no hicieran nada, e incluso caminaran del brazo con los traidores.
Vía libre pues a la experimentación con embriones ya que, si no hubiera bastante con lo que hemos visto hasta ahora, el proyecto de reforma otorga al Centro Nacional de Transplantes y Medicina Regenerativa, que se crea con la Ley, el poder de decidir el destino de los embriones que no sean donados con fines reproductivos o transcurran más de cinco años desde su donación, o se desconozca quienes son sus padres. Dice el proyecto "en tal caso serán cedidos al Centro Nacional de Transplantes y Medicina Regenerativa".Y después ¿qué?. Como vemos se trata de "una reforma para mejor".
¿Qué debemos hacer, pues? ¿Cómo debemos actuar en este campo como católicos?
Los miembros de la Comisión permanente de Una Vida, una Esperanza creemos sinceramente y fundadamente, que más que discutir la oportunidad o inoportunidad de la Ley y, sobre todo de la nota, lo que nos corresponde, como católicos que somos, es someternos al magisterio de la Santa Iglesia Católica. Por eso esperamos que Roma se pronuncie sobre la cuestión fundamental y sobre la que no queremos opinar, dada su gravedad, hasta que la Santa Sede declare su parecer. Una vez pronunciada la sentencia nos adheriremos firme y filialmente a ella. Esa cuestión fundamental es, evidentemente, el destino final de los millares y millares de embriones crioconservados.Opiniones hay para todos los gustos, y todas tienen su parte de verosimilitud que nos permiten adherirnos a ellas. Bien sea donarlos a matrimonios que quieran adoptarlos, o incluso mujeres viudas o solteras que, generosamente quisieran "adoptar prenatalmente" esos niños. La Dra. Mónica López Barahona, decana de la facultad de Ciencias Biosanitarias de la Universidad Francisco de Vitoria y Vocal del Comité Asesor de Ética, en cuyo seno emitió el único voto en contra del informe favorable a la experimentación con los embriones sobrantes, a requerimiento del Gobierno, es partidaria de esta solución, como también lo es el Padre Alfredo Cioffi del Centro Nacional Católico de Bioética, en Boston. Esta solución no parece moralmente aceptable, al menos por ahora, y según el Magisterio de la Iglesia contenido en el Catecismo de la Iglesia Católica y en la instrucción Donum vitae(7)-(8). Otra posibilidad es dejar que siga el transcurso de la naturaleza y dejarlos descongelar y morir, pero sin "aprovecharnos" de sus células. Se ha dicho al respecto que debieran bautizarse tras descongelarles. Puede en alguno provocar hilaridad esta idea del bautismo pero, ¿acaso no pretendemos la instauración de la Ciudad Católica, de la Ciudad de Dios de San Agustín? Entonces ¿no debe ser un objetivo asegurar la salvación de esas decenas de miles de almas? Probablemente se les pueda conceder el beneficio del bautismo de sangre, como creo que podemos pensar con respecto a los niños que, a millones mueren víctimas del aborto, pues las ideologías abortistas son las mismas que han originado tantos y tantos niños que, en estado de embrión, permanecen congelados. La misma ideología satánica que surgió en el paraíso y antes, al principio de los tiempos: "Seréis como dioses" y "non serviam". Son, por tanto, ideologías que manifiestan odio a Dios. Y el que es muerto por odio a Dios y a la Fe Católica es llamado mártir ¿Qué papel en la historia de la Salvación que aún queda por ver tendrá Dios Padre asignado a una tal cantidad de Bienaventurados, que repueblan constantemente las mansiones del Cielo?
NOTAS(1) Josep Egozcue. El Periódico de Catalunya. 14 noviembre 2003. pág. 48.(2) Instrucción Apostólica Donum vitae. 22 febrero 1987. 2,1 2,4 2,5.(3) NATHANSON, B. La mano de Dios. 4ª ed. Ediciones Palabra, S.A. Madrid. 1999.(4) Citado por Javier Urcelay Alonso, Miembro del Grupo de Trabajo de Bioética del Comité Español de la UNESCO, en la revista Ahora información, nº 60, noviembre - diciembre 2002.(5) El Periódico de Catalunya. 20 noviembre 2003. pág. 35.(6) ABC. 29 de julio de 2003. pág. 43.(7) Catecismo de la Iglesia Católica. n. 2375 - 2377.(8) Instrucción Donum vitae. 22 febrero 1987. Apartados II,A y II,B.
Antonio Sellas DorcaLicenciado en Ciencias (Biología)Una Vida, Una Esperanza.
GLORIA CALDERÓN
SANTIAGO DEXEUS
Departamento de Obstetricia y Ginecología
Instituto Universitario Dexeus

EL FUTURO

DE LAS
TÉCNICAS

DE
FECUNDACIÓN
ASISTIDA


Page No 2

EL FUTURO DE LAS TÉCNICAS DE
FECUNDACIÓN ASISTIDA
Gloria Calderón y Santiago Dexeus
Instituto Universitario Dexeus (Barcelona)

L
A esterilidad, definida como la imposibilidad de concebir después de un
año de relaciones sexuales regulares sin protección, afecta a un 13 % de
las parejas en edad reproductora. En un 20 % de estos casos, la esterilidad es
debida al varón y en un 26 % a la combinación del factor femenino y masculi-
no (Comhaire y col. 1987).
Gracias a las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) este 13 % de pare-
jas estériles tienen la posibilidad de tratar su problema y concebir.
Actualmente, las TRA ofrecen un gran abanico de posibilidades para el
tratamiento de la mayoría de las causas de esterilidad. Gracias al interés desar-
rollado actualmente por los laboratorios farmacéuticos en el campo de la ester-
ilidad, existen diversidad de tratamientos inductores de la ovulación que se
han convertido en la herramienta básica para el tratamiento de la esterilidad.
Fue en 1979 cuando se consiguió en España el primer embarazo mediante
inseminación artificial con semen de donante. La inseminación artificial es una
de las TRA más utilizada hasta el momento. Consiste en una inducción suave
de la ovulación y una vez producida, se deposita el semen de la pareja o del do-
nante en la vagina de la mujer.
En 1982 se empezaron a utilizar en España las Técnicas de Fecundación
“in vitro” (FIV), consiguiéndose el primer nacimiento el 12 de julio de 1984
en el Instituto Universitario Dexeus. La FIV, popularmente conocida como
“Bebés probeta”, se desarrolló para intentar solucionar las esterilidades de
causa tubárica. Actualmente se ha convertido en la TRA más utilizada para
solucionar cualquier causa de esterilidad, ya que es el tratamiento que ofrece
más posibilidades de embarazo (25-30 %) en un solo ciclo de tratamiento. La
FIV consiste básicamente en la unión de los gametos femenino y masculino en
el laboratorio seguida de la transferencia de embriones al útero de la mujer. En
un ciclo de FIV se administra a la mujer un tratamiento hormonal con el fin de
conseguir un desarrollo folicular múltiple en ambos ovarios. La inducción
de la ovulación debe ser controlada diariamente mediante determinaciones de
17bestradiol plasmático y ecografía folicular para de esta forma, poder admin-

323


Page No 3

istrar la dosis hormonal justa. Llegado el momento, se desencadenará la ovu -
lación, de forma controlada, para poder recuperar los ovocitos directamente
del ovario mediante punción-aspiración folicular guiada por ecografía
transvaginal. Los líquidos foliculares aspirados se revisarán en el laboratorio de
FIV para la localización de los ovocitos. Una vez identificados los ovocitos, se
pondrán a madurar en medios de cultivo especiales para el cultivo de gametos,
en un incubador que mantiene unas condiciones estables de 37 °C de temper-
atura, un 5% de CO2 en aire y una humedad del 95%. Mientras tanto el varón
deberá obtener una muestra de semen por masturbación. Esta muestra de
semen será procesada en el laboratorio de FIV para obtener los espermato -
zoides móviles. Transcurrido el periodo de maduración in vitro de los ovoci -
tos, se procederá a la inseminación con 100.000 espermatozoides móviles por
ovocito. Transcurridas 18-20 horas de la inseminación se procederá a la lib -
eración de los ovocitos de los restos de las células del cúmulo ooforo y corona
radiata que hayan quedado adheridas a la membrana ovocitaria para poder vi -
sualizar los signos de fecundación. Se considera que un ovocito ha sido fecun -
dado por un espermatozoide cuando se visualizan en el interior del citoplasma
del ovocito 2 pronúcleos, uno correspondiente al material cromosómico apor -
tado por el varón y el otro al aportado por la mujer. Transcurridas 24 horas
más de cultivo de estos zigotos, se procederá a la transferencia al útero, vía
vaginal, de tres o cuatro embriones. A los 12 días de la transferencia, se re -
alizará una prueba de embarazo y en caso de ser positiva, a las 6 semanas de
amenorrea se realizará la primera ecografía confirmativa del embarazo evoluti -
vo.
Debido a la utilización de tratamientos inductores de la ovulación, fre -
cuentemente una misma pareja dispone de 8 ó 10 embriones. Debido a que las
máximas posibilidades de embarazo único, se consiguen con la transferencia
de un máximo de cuatro embriones, se pusieron a punto las técnicas de con -
gelación-descongelación de embriones humanos. Gracias a ellas, se pueden
conservar los embriones supernumerarios congelados en nitrógeno líquido (–
196 °C), para posteriores transferencias en caso de que no se haya conseguido
el embarazo con la transferencia de los embriones obtenidos en el ciclo de
FIV.
Gracias también al avance experimentado en los tratamientos hormonales,
hoy por hoy es posible que una mujer sin ovarios pueda quedar embarazada y
dar a luz un niño sano. Esta técnica se conoce como Donación de ovocitos.
Para poder realizar un ciclo de donación se precisa de una mujer que done sus
ovocitos a la receptora. Estos ovocitos serán inseminados en el laboratorio de
FIV y posteriormente se realizará la transferencia de embriones al útero de la
receptora. La receptora será sometida a un tratamiento hormonal que simula
las condiciones necesarias para el embarazo, permitiendo de este modo la im -
plantación de los embriones en el útero y el desarrollo normal del embarazo.
En el caso de que la mujer no tenga útero, también podrá ser madre medi -
ante el “alquiler de útero”. Será otra mujer a la que se le transfieran los embri -

324


Page No 4

ones obtenidos en el laboratorio de FIV de la pareja que precisa del útero,
lleve el embarazo y dé a luz el niño que genéticamente no será hijo suyo. Debe-
mos recordar que este procedimiento está prohibido por la ley española que
regula las TRA.
Fue a mediados de la década de los 80 cuando empezaron a proliferar los
estudios en el desarrollo de las Técnicas de Micromanipulación para facilitar el
proceso de fecundación entre los gametos. El resultado de ellos ha sido un
gran avance en la comprensión de los mecanismos de fecundación y el desar -
rollo de varias Técnicas de Fecundación Asistida (TFA) que, hoy por hoy, se
han convertido en la herramienta básica para el tratamiento del factor masculi-
no. Hasta ese momento, los resultados obtenidos mediante FIV en el
tratamiento del varón estéril fueron muy desalentadores, optando la mayoría
de las parejas por la inseminación artificial con semen de donante o bien por la
adopción. Fue en 1992 cuando Palermo y col. presentaron sus primeros resul -
tados con la microinyección de un solo espermatozoide en el citoplasma del
ovocito (ICSI), publicando una tasa de fecundación del 81 % y una tasa de
embarazo del 50 % en una serie de 8 parejas tratadas. En 1993 Van
Steirteghem y col. ampliaron la serie, confirmando los resultados.
La puesta a punto del ICSI en la especie humana, ha revolucionado la An -
drología ya que cualquier muestra de semen puede ser tratada mediante FIV-
ICSI ofreciendo excelentes resultados. En 1994 Tournaye y col. y Devroey
y col., demostraron también la efectividad del ICSI en el tratamiento de las
azoospermias obstructivas y secretoras al publicar tasas de fecundación y em -
barazo con espermatozoides recuperados del epidídimo y del tejido testicular
muy similares a las obtenidas con espermatozoides eyaculados.
Todo lo anteriormente expuesto, pone de manifiesto el gran avance que ha
supuesto el ICSI en el tratamiento del factor masculino. Mediante ICSI, todas
las barreras naturales que debe pasar el espermatozoide para penetrar el ovoci-
to desaparecen junto con la selección biológica del proceso de fusión de game-
tos. Por lo tanto cualquier tipo de espermatozoide puede ser microinyectado,
consiguiéndose la activación del ovocito, formación de pronúcleos y posterior
desarrollo embrionario normal.
Gracias también al avance experimentado en las técnicas de micromanipu -
lación y de genética molecular, al principio de la década de los noventa, se
pusieron a punto las Técnicas de diagnóstico preimpantacional (PGD). El
PGD representa hoy en día una alternativa al diagnóstico prenatal (Handyside
y col. 1990, Grifo y col. 1992). Hasta ahora la única posibilidad de evitar el
nacimiento de descendencia afecta de enfermedades genéticas, de anomalías
cromosómicas o de malformaciones congénitas era la realización de un diag -
nóstico prenatal mediante amniocentesis o biopsia de corion. En caso de que el
feto esté afecto existe la posibilidad en numerosos países, entre ellos el estado
español, de llevar a cabo una interrupción voluntaria del embarazo. El PGD
permite en cambio la transferencia al útero de embriones sanos que posibilitan
un embarazo con nacimiento de descendencia normal. Los primeros embara -
zos tras diagnóstico preimplantacional se obtuvieron en 1990 por Handyside y

325


Page No 5

col. y realizaron el sexado de embriones preimplantacionales a través de la am-
plificación de una secuencia específica del cromosoma Y.
Para ser eficaz, esta técnica debe ser lo suficientemente específica y sensible
como para obtener información de uno o dos blastómeros de cada embrión.
Los embriones biopsiados no deben perder vitalidad ni capacidad de desarrol-
lo. Por otra parte, es importante disponer del diagnóstico en el tiempo nece -
sario para evitar tener que criopreservar los embriones con la pérdida que ello
puede suponer.
El PGD está indicado en parejas portadoras de alteraciones cromosómicas
ligadas al sexo, autosómicas dominantes o recesivas o de traslocaciones. El es -
tadio más adecuado para realizar una biopsia embrionaria es el de 6-8 células a
pesar de que, en algunos casos puede ya existir un cierto grado de com -
pactación en el embrión que puede dificultar el procedimiento. El diagnóstico
genético del embrión puede ser establecido de dos formas distintas:
– Análisis a nivel génico a través de técnicas de biología molecular concre -
tamente gracias a la aplicación de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR)
(Strom y col. 1991) que permite amplificar y poner de manifiesto secuencias de
DNA.
–Análisis citogenético de las células biopsiadas mediante técnicas cito -
genéticas clásicas (Tarkowski y col. 1966, Santaló y col. 1985) que permiten la
visualización directa de los cromosomas y la aplicación de técnicas de bandas
(Benet y col. 1986) para análisis de anomalías estructurales en caso de obtener
preparaciones de calidad suficiente o mediante técnicas de hibridación in situ
por fluorescencia (FISH) (Munné y col. 1993) que utiliza sondas que ponen de
manifiesto distintos cromosomas al reconocer fragmentos específicos de los
mismos.
Debemos recordar que en 1988 fue aprobada por el parlamento español la
Ley que regula la utilización de las Técnicas de Reproducción Asistida quedan-
do prohibida la utilización de estas técnicas a no ser que haya una indicación
médica.
Hoy en día también podemos hablar del diagnóstico genético preconcep -
cional. Este diagnóstico se realiza mediante la biopsia y análisis genético del
primer corpúsculo polar y tan sólo es aplicable cuando es la madre la portado -
ra de defectos genéticos. La ventaja de este tipo de diagnóstico frente al PGD
es que el diagnóstico se establece en el corpúsculo polar y por lo tanto en el
ovocito antes de que se produzca la fecundación. En caso de anomalía, lo que
se elimina es un gameto y no un embrión con las implicaciones éticas que ello
conlleva.
Todas las TRA expuestas anteriormente forman parte de la rutina diaria de
cualquier equipo médico y biológico implicado en reproducción humana y
también forman parte de la realidad diaria de la pareja estéril.
El futuro de las TRA desde el punto de vista biológico, no tiene límites. Los
límites vienen impuestos por las leyes que regulan su utilización y por lo tanto
es la sociedad la que establece los límites. Los científicos tenemos el deber de

326


Page No 6

seguir experimentando para lograr avances científicos de los que se beneficiará
la sociedad. Tanto en el modelo animal como en el vegetal, se han realizado in-
finidad de experimentos con el fin de obtener beneficios directos sobre la es -
pecie humana. Este es el caso de la Partición de Embriones realizado fre -
cuentemente en la especie bovina. La partición de embriones consiste en sepa -
rar los blastómeros de un embrión cuando éste se encuentra en estadio de 2-4
células. Debido a la totipontencialidad que poseen las células embrionarias en
estadios tempranos, de cada una de estas células que formaban un solo em -
brión se pueden obtener varios embriones genéticamente idénticos al ser trans-
feridos a madres adoptivas. Con la partición de embriones se consigue aumen -
tar el número de ejemplares de una determinada raza.
La Clonación se ha aplicado con éxito en ratones, obteniendo descenden -
cia sana después de transferir a madres adoptivas embriones conseguidos tras
la introducción en los ovocitos previamente enucleados, el núcleo de una célu -
la somática (2n). Mediante la Transgenia (transferencia de material genético de
una célula a otra), se consiguen individuos transgénicos o quimeras cuya venta-
ja será la producción de un determinado producto necesario para la especie
humana con un menor coste.
Todas estas técnicas citadas anteriormente, han sido puestas a punto en
distintas especies animales y no siempre con éxito debido a la complejidad de
las mismas. No hay que olvidar que la puesta a punto de estas técnicas en la es-
pecie humana no se ha planteado todavía debido principalmente a razones éti -
cas y morales.
BIBLIOGRAFÍA

1. COMHAIRE, F. H. (1987): “Simple model and empirical method for the estimation of sponta -
neous pregnancies in couples consulting for infertility”. Int. J. Androl., 10: 671-680.
2. PALERMO, G., J ORIS, H., D EVROEY, P., V AN STEIRTEGHEM, A. C. (1992 b): “Pregnancies after
intracytoplasmic injection of a single spermatozoon into an oocyte”. Lancet, 340: 17-18.
3. VAN STEIRTEGHEM, A. C., N AGY, Z., J ORIS, H., L IU, J., S TAESSEN, C., S MITZ, J., W ISANTO, A.,
DEVROEY, P. (1993 b): “High fertilization and implantation rates after intracytoplasmic sperm
injection”. Hum. Reprod., 8: 1061-1066.
4. TOURNAYE, H., DEVROEY, P., LIU, J., NAGY, Z., LISSENS, W., VAN STEIRTEGHEM, A. C. (1994):
“Microsurgical epididymal sperm aspiration and intracytoplasmic sperm injection: a new ef -
fective approach to infertility as a result of congenital bilateral absence of the vas deferens”.
Fertil. Steril., 61: 1045-1051.
5. DEVROEY, P., L IU, J., N AGY, Z., T OURNAYE, H., S ILBER, S. J., V AN STEIRTEGHEM, A. (1994):
“Normal fertilization of human oocytes after testicular sperm extraction and intracytoplasmic
sperm injection”. Fertil. Steril., 62: 639-641.
6. HANDYSIDE, A. H., K OTOGIANNI, E. H., H ARDY, K., WINSTON, R. M. L. (1990): “Pregnancies
from biopsied human preimplantation embryos sexed by Y-specific DNA amplification”. Na-
ture, 344: 768-770.
7. GRIFO, J. A., T ANG, Y. X., C OHEN, J., G ILBERT, F., S ANYAL, M. K., R OSENWAKS, Z. (1992):
“Ongoing pregnancy in a hemophilia carrier by embryo biopsy and simultaneous amplifica -
tion of X and Y chromosome specific DNA from single blastomeres”. JAMA, 6: 727-729.

327


Page No 7

8. STROM, C. M., E NRÍQUEZ, G. and RECHITSKY, S. (1991): “Preimplantation genetic analysis
using PCR”. En VERLINSKY, Y. and KULIEV, A. (eds.), Preimplantation genetics. Plenum Press,
New York, pp. 131-138.
9. TARKOVSKI, A. K. (1966): “An air drying method for chromosome preparations from mouse
eggs”. Cytogenetics,5: 394-400.
10. SANTALÓ, J. (1985): Anomalies cromosòmiques al moment de la concepció. Estudi comparatiu
de les fecundacions in vivo i in vitro. Tesis Doctoral. Facultad de Ciencias. Universidad
Autónoma de Barcelona.
11. BENET, J., GENESCA, A., NAVARRO, I., EGOZCUE, J., TEMPLADO, C. (1986): “Banding of human
sperm cromosomes”. Hum. Genet., 73: 181-182.
12. MUNNÉ, S., W EIER, H. U. G., S TEIN, J., G RIFO, J., C OHEN, J. (1993): “A fast and efficient
method for simultaneous X and Y in situ hybridization of human blastomeres”. J. Assist. Re-
prod. Genet., 18: 82-90.

328


Page No 8

UN CAMINO SIN RETORNO
Santiago Dexeus
Instituto Universitario Dexeus (Barcelona)

V
OLTAIRE sutilmente apostilló “que los hombres emplean el lenguaje sólo
para disimular sus pensamientos”. Es posible que, si aquel gran escritor,
impulsor de la Ilustración, y por lo tanto del positivismo y del razonamiento
científico, hubiera vivido en la época actual, sus inquietudes se dirigirían pri-
mordialmente a cómo proteger la intimidad del cerebro humano.
Quizá no esté tan lejana, la posibilidad de que las neuronas humanas
lleguen a interconexionarse. Un humano, podría conectarse a un complejo or-
denador, y a través de él, trasmitir sus impulsos, sensaciones, conocimientos a
otras personas. Los pensamientos, las emociones podrían compartirse plena-
mente, no de modo engañoso o selectivo como hacemos a través del lenguaje.
Hace más o menos 4.000 millones de años, determinadas reacciones químicas
que incluían algún mecanismo de reproducción y transmisión, condujeron a la
aparición de la primera forma de vida. Desde entonces, la evolución biológica
ha condicionado en los organismos la capacidad de aprender, que en el com-
plejo ecosistema en que vivimos, se traduce por los denominados sistemas
adaptativos.
Me parece obvio, que un humano adaptado emocionalmente a un orde-
nador, es una situación nueva, engorrosa para nuestra cultura y ética actuales,
y jurídicamente no contemplada por ningún código legislativo. Sin embargo la
posibilidad existe y a nadie preocupa. Por el contrario todo lo que sucede en el
campo de la biología de la reproducción, despierta un temor y a veces incluso
alarma social, por la forma sensacionalista en que los medios de comunicación,
se expresan.
BIOÉTICA

Desde el nacimiento del primer “niño probeta” en 1978, el progreso de la
medicina de la reproducción humana, ha sido tan espectacular que lógica-
mente ha creado una cierta expectación en el ciudadano, no exenta de temor.

329


Page No 9

Para mayor confusión, se identifica aquella con la terapia génica, la llamada
“medicina predictiva” e incluso con la biotecnología.
La filosofía actual, según López Aranguren (1993), puede quedar limitada
a la bioética, pues es el tema trascendental del pensamiento contemporáneo. El
científico, adquiere una importancia social, parecida a la del brujo o el
hechicero, de las sociedades primitivas y también comparte el temor o la de -
sconfianza que inspiraban. Sé que la comparación puede resultar excesiva -
mente peyorativa, pero es obvio que se está creando un cierto grado de recha -
zo social, hacia todo aquello que haga referencia a las nuevas tecnologías re -
productivas.
Ha influido negativamente, la legislación ambigua u obsoleta que padecen
la mayoría de los países. A ello se suma, la tremenda disparidad de criterios al
enjuiciar el valor moral y ético de las diversas técnicas; por ejemplo, el código
deontológico alemán, 1995, prohíbe la cesión de óvulos, permitiendo la de es -
permatozoides. Otro aspecto temible es el de la desinformación que deben
padecer ciertos legisladores que conducen a flagrantes contradicciones en sus
normativas.
La ética podría definirse como “el conjunto de valores y convencimientos
que se desarrollan en el ámbito de lo íntimo y personal y que proceden de la
razón permitiéndonos relacionarnos con los otros, con una actitud respetable y
justa, reconociéndolos como sujetos éticos y por lo tanto, autónomos y respon-
sables de sus acciones”. La opinión más extendida a nivel popular, es la de
creer que la ética se circunscribe a una cuestión absolutamente individual. Si
ello fuera así, abriría el camino para que cualquier científico impusiera a la so -
ciedad, las consecuencias o el nuevo orden que el progreso de su ciencia oca -
sionase y, como es lógico, esta situación resultaría sumamente embarazosa.
Como resultado lógico a todo lo anteriormente expuesto, afirmaría que, no
debe exigirse al científico, una capacidad normativa. Ésta corresponde a los
poderes legislativos que habrán escuchado el juicio de los técnicos.
DINÁMICA DE LA ÉTICA

La bioética tiene una característica específica, cuál es su dinamismo. Uno
de sus pilares fundamentales es el conocimiento científico, y éste varía constan-
temente. Lo que llevó a la hoguera a Miguel Servet, es hoy día, conocimiento
de enseñanza primaria; lo que pueda asombrarnos hoy, mañana será un acto
médico habitual.
La bioética podría ser una moda pasajera, como bien cita Simon (1995), en
vez de ser un modo de comportamiento profesional. El mismo autor, advierte
que tampoco puede ser cruzada, moderno martillo de herejes…
La bioética no debe estar reñida con el progreso de la ciencia. Una bioética
plural, participativa y multidisciplinaria, será respetuosa con las creencias, pero
no las convertirá en instrumento castrador de planteamientos científicos serios,

330


Page No 10

rigurosos y plurales.
Todo juicio bioético, debe apartarse de los términos ético-morales absolu -
tos. La radicalización, tanto en la fe como en la ciencia, tan sólo aportará ele -
mentos negativos para la, a veces, difícil convivencia entre ciencia, ética y dere-
cho.
Sin intentar profundizar en el análisis de la ley española que regula las téc -
nicas de reproducción asistida, aquella permite el acceso a estas técnicas no
sólo a las parejas casadas sino también a las de hecho y a la mujer sola, soltera
o viuda.
Es evidente que la sola aplicación de estas posibilidades, puede dar lugar a
objeción de conciencia por parte del médico o a situaciones embarazosas que
el profesional no se considere capacitado para resolver, por sí mismo. La
creación de comités de ética en el seno de los hospitales obedece a una necesi -
dad real. Asimismo, si se tiene en cuenta el progreso de las técnicas de fecun -
dación asistida, desde la promulgación de la ley en noviembre de 1988, es
obvia la importancia de la regulación dinámica de las novedades que continua-
mente van surgiendo. La ley preveía un organismo de seguimiento y evaluación
del progreso en este campo de la Medicina, pero si mis conocimientos son ex -
actos, dicho organismo no ha sido constituido, produciéndose un vacío legal.
Algunas comunidades autónomas, como la catalana, disponen de una comisión
evaluadora y controladora de la actuación de los diversos centros que se dedi -
can a reproducción médicamente asistida.
La importancia de estos organismos multidisciplinarios, se pone en eviden-
cia en cada ocasión que los medios de comunicación, se hacen eco de alguna
novedad o avance.
Cuando en 1993, Hall y Stillman, logran separar dos células de seg -
mentación o blastómeros y consiguen dividirla hasta 32 veces, no fue una casu-
alidad sino el resultado de una auténtica carrera competitiva entre científicos
que no ignoraban que la capacidad de clonar seres humanos anuncia el inicio
de un inmenso potencial de desarrollo económico y puede que en el futuro
ofrezca incluso una solución radical para reducir los crecientes costes de la cri-
sis sanitaria mundial (Attali 1994). Una sentencia histórica del Tribunal de
Apelación de los USA, autorizó en 1979, la patente de seres vivos producidos
artificialmente. A partir de entonces, una empresa podía obtener derechos de
propiedad, no sólo sobre su producción de genes sino sobre los de cualquier
individuo de la misma especie que produjera otra compañía. En 1982, se con -
sigue la primera insulina, fabricada por ingeniería genética.
La difusión por los medios de comunicación de la clonación humana,
provocó un alud de opiniones dispares, que extraigo de la prensa diaria de
aquel octubre de 1993:
– Robert Edwards: “Han actuado correctamente. Incrementa las posibili -
dades de éxito de las técnicas de fecundación asistida… del diagnóstico de las
enfermedades embrionarias. Si el embrión no las padece, se implanta una
copia”.

331


Page No 11

– Josep Egozcue: “Una frivolidad… una barbaridad”.
– El Vaticano: “Humilla y ofende a toda la humanidad”.
– Pedro Barri: “Incrementa el número de embriones que se pueden trans -
ferir”.
–Marcelo Palacios: “En España está prohibida”.
– Fernando Savater: “Demasiada complacencia al abordar estos temas…
Es escandaloso que se destinen tantos recursos a estos entretenimientos. No
hay una monstruosidad mayor que crear un ser humano con fines experimen -
tales”.
–J. A. Abrisqueta: “En principio y mientras no se altere el patrimonio
genético de estos embriones, no le veo más problemas éticos que los que
plantea la fecundación asistida”.
Las anteriores manifestaciones de científicos y pensadores, nos demuestran
la enorme variabilidad de respuesta y teniendo en cuenta la influencia que
todos ellos ejercen sobre el ciudadano profano en estas materias, es lógico que
se cree una notable confusión e inquietud en aquel.
LAS NUEVAS TÉCNICAS DE BIOTECNOLOGÍA HUMANA (TBH)
Voy a limitar mi exposición a las más recientes TBH:
El diagnóstico preconcepcional tiene por finalidad determinar antes de que
se produzca la fecundación, si el ovocito es portador de un gen anormal que en
combinación con el gen paterno, pueda producir un hijo enfermo. La técnica
se basa en la biopsia del 2.º corpúsculo polar que es analizado genéticamente.
La técnica no es muy efectiva, pero permitiría a las parejas con un alto ries-
go de transmisión de una enfermedad genética y que por razones confesionales
no aceptaren la interrupción voluntaria de un embarazo tras el diagnóstico ha -
bitual prenatal, pudieran tener hijos, sin riesgo.
El diagnóstico preimplantatorio, se basa en el análisis de una célula obteni-
da por biopsia de un embrión de 6 u 8 células, antes de transferirlo a la madre.
Su eficacia es muy superior a la anterior, y permite seleccionar hijos sanos a
parejas con un alto riesgo de transmisión de una enfermedad genética o
anomalías cromosómicas y que frecuentemente sufren abortos de repetición.
La valoración moral del procedimiento, no debe olvidar la información a las
parejas, de que se trata de una selección de embriones, lo cual para ciertas per-
sonas puede ser algo semejante al aborto.
La inyección intracitoplasmática de espermatozoides, es muy efectiva ya
aunque aparentemente no comporta problema ético alguno, la prensa divulga -
tiva médica se ha hecho eco de las opiniones, que no significa hecho científico
comprobado, de Axel Khan, director del Instituto Cochin de Genética Molec -
ular de París, para quien la técnica vulnera el código de Nuremberg sobre ética
médica que estipula que todo experimento humano debe ir precedido por
otros en animales adecuados y que los riesgos asumidos deben ser propor -

332


Page No 12

cionales a la urgencia de la situación. Basa su argumentación, en las anomalías
halladas en 5 de 15 embriones concebidos con la técnica. No sólo la serie es
corta y sin tratamiento estadístico, sino que Khan, no cita las numerosas es -
tadísticas ya publicadas, ni tampoco hace referencia al tipo de anomalía detec -
tada. ¿Pique entre científicos?…
La citometría de flujo, aplicada al mundo animal, ha permitido la selección
del sexo. Es posible que su utilización en el humano, permitiera la selección
del sexo. Esta técnica, no parece que tenga una justificación social, pero sí po -
dría tenerla médica, si con ella se evitaran las enfermedades ligadas al sexo.
Según mi opinión, el médico enfrentado al progreso real que significan las
TBH, no debe actuar imponiendo su propio código ético sino que deberá in -
formar debidamente al presunto beneficiario de una determinada técnica, para
que éste pueda dar su consentimiento según sus propias creencias y ética.
EL FUTURO

Un primer principio que como científico creo que debemos siempre tener
presente en todas nuestras investigaciones es el que no todo lo que es tec -
nológicamente atractivo y factible para la comunidad científica debe serlo para
el ciudadano e incluso para el destino de la humanidad.
En la actualidad se está descubriendo el papel de los genes en todo o casi
todo lo que hace referencia al ser humano… desde el alcoholismo hasta el
cáncer. Ante esta constatación es lógico pensar que la medicina quiera evitar
que el hombre reciba el efecto de las órdenes genéticas que fueren nocivas, y
pase a darlas controlando y modificando los genes.
La terapia genética tiene dos modalidades que deben diferenciarse. La ter -
apia genética somática en la que las modificaciones no pasarán a nuevas gen -
eraciones y desaparecerán cuando acabe la vida de aquella célula o de aquel in-
dividuo. Esta técnica tiene interés en la especie humana para tratar parejas de
alto riego genético, determinando los embriones portadores de la tara genética
y transferir a la futura madre sólo los sanos. Es sin duda alguna, una práctica
eugenésica, tiene un importante compromiso ético pero éste siempre será
menor que indicar una interrupción de la gestación si a través de un diagnósti -
co prenatal averiguamos que aquel feto está afecto.
Distinta es la aplicación de técnicas como la partición de embriones y la
clonación (producción de individuos idénticos) que, basadas en el hecho de
que en las primeras etapas del desarrollo embrionario, cada célula es capaz de
dar lugar a un individuo completo (totipotencialidad), ofrecen la posibilidad
de multiplicar el número de descendientes de unos progenitores de excepción.
No es necesario aclarar que estas técnicas que obtienen buenos resultados en
especies animales, por razones éticas, nunca se ha planteado aplicarlas en la es-
pecie humana.
Por Transgenia entendemos la capacidad de transferir material genético de

333


Page No 13

una célula a otra, esto permite que las células receptoras produzcan sustancias
que anteriormente no sintetizaban. Con esta biotecnología se han conseguido
animales que tienen incorporadas por ejemplo dosis extras de hormona de
crecimiento que permitirán obtener individuos más altos o determinada raza
de ovejas cuya leche tiene un factor de coagulación adecuado para tratar a pa -
cientes afectos de hemofilia.
Distinta es la terapia genética germinal en la que se incluyen cambios en
células de la línea germinal como el óvulo, el espermatozoide o el propio em -
brión humano que van a transmitir estos cambios a las futuras generaciones.
Existen quienes claman que la terapia germinal podría no ser aceptada por
sus potenciales futuros pacientes de nuevas generaciones, frente a ellos con -
vendría recordar que la terapia germinal no es una opción sino que al igual que
sucede con determinadas intervenciones quirúrgicas efectuadas sobre el feto
intrauterino, no hay posibilidad de un consentimiento por parte del paciente
aceptando el tratamiento.
Hace dos años que EEUU fue el primer país que autorizó la terapia
genética en humanos y una niña de cuatro años, afecta de un grave déficit in -
munológico, fue tratada con genes capaces de producir adenosin-deaminasas
que fueron incorporadas a sus glóbulos blancos mejorando notablemente su
estado. La vía por la que se incorpora este nuevo gen es habitualmente un
retrovirus o vehículo vírico portador del gen que será introducido en el or -
ganismo enfermo y éste producirá una vacuna genética que representará la cu -
ración del paciente.
Estos procedimientos de ingeniería genética cabría considerarlos como
mini-trasplantes que sobre todo en casos de enfermedades monogénicas van a
introducir en el organismo el gen modificado necesario para solucionar la al -
teración.
Siempre que este tipo de terapias se hagan con pleno consentimiento y por
indicación médica, serán un instrumento de libertad genética, el buen uso del
mismo es nuestro gran reto. Así podremos decir, sintiéndolo por Freud, que
biología no es ya destino sino que biología es una posibilidad de elección
(Barri).
Como conclusión quisiera expresar mi profundo convencimiento de que la
ciencia no va a facilitar la manipulación de los seres vivos ni la creación de
“entes programados”. La biotecnología no debe ser considerada un nuevo re -
curso de la explotación comercial (Castiñeira, 1994).
Es lógico pensar que conocer y muy especialmente poder modificar el pat -
rimonio genético del ser humano, represente un serio temor para la sociedad.
Sin embargo, considero que los conocimientos y el progreso científico sólo
deben ser utilizados para garantizar la dignidad, la integridad y el futuro de la
humanidad.
Es un camino sin retorno porque espero que siempre se inscriba en aquel -
las premisas y lo que sí puedo afirmar es que el horizonte que nos abren las
nuevas tecnologías es amplísimo y lleno de esperanzas en la lucha contra la en -

334


Page No 14

fermedad y… la ignorancia.
BIBLIOGRAFÍA

1. LÓPEZ ARANGUREN, J. L. “La Bioética o Ética”, El País, 31 de octubre de 1993.
2. SIMON LORDA, P. “La bioética en claroscuro”, Jano, 1995, XLIX, n.º 1145.
3. KHAN, A. Diario Médico, 10 de octubre de 1995.
4. ATTALI, J. El País, 3 de marzo de 1994.
5. BARRI, P. N. Comunicación personal. Texto no publicado.
6. CASTIÑEIRA, A. La nova biotecnologia. Aspectes ètics i socials. Itineraris pels sabers, Sitges, junio
1994.
Miércoles, 7 de diciembre de 2005


SOCIEDAD

GINECÓLOGOS DE LA CLÍNICA DEXEUS DE BARCELONA
Santiago y Damián Dexeus: «Hoy aceptamos
lo que antes parecía una aberración»
Padre e hijo, tercera y cuarta generaciones de médicos de la familia,
hablan de su profesión, de las células madre y de la ciencia, «una
permanente búsqueda de la verdad»
ROBERT BASIC/BILBAO
Santiago y Damián son padre e hijo. Sus
nombres no dicen mucho por sí solos, pero si
se les añade el apellido Dexeus la percepción
cambia, empiezan a 'sonar'. Santiago tiene
70 años y es el director del Departamento de
Obstetricia y Ginecología de una de las
clínicas privadas más reconocidas de España.
En este centro sanitario, fundado por su
padre en 1935, nació hace 21 años el primer
bebé probeta de España. Damián, de 31
años, «un ginecólogo casado con una
oftalmóloga», pertenece a la cuarta
generación de médicos de esta familia
catalana, un linaje de galenos que trabaja en
un «complejo hospitalario en el que tienen
cabida «todas las ramas de la Medicina».
La fama precede al Instituto Dexeus. Mariano
Rajoy, líder del Partido Popular, eligió
precisamente este centro sanitario para que
su esposa diera a luz. Y no es el único. El
apellido Dexeus es sinónimo de calidad en
diversas especialidades médicas, y no sólo las
relacionadas con la maternidad. Así, el centro
cuenta con una de las unidades de sueño más
importantes de España, capitaneadas por el
prestigioso pediatra Eduard Estivill, autor del
'best seller' de divulgación 'Duérmete niño'.
Santiago y Damián, padre e hijo, ginecólogo
y ginecólogo, se acercaron a Bilbao para
asistir a la XVII reunión de la Asociación
Española de Patología Cervical y Colposcopia, que tuvo lugar en el Palacio
Euskalduna. En una entrevista conjunta, hablan de la investigación con células
madre embrionarias, de los partos, de la longevidad del ser humano, de su
pasión por el fútbol y de la forma de entender la ciencia, «una permanente
búsqueda de la verdad».


EN BILBAO. Damián y Santiago Dexeus
charlan en los pasillos del Palacio
Euskalduna. / FERNANDO GÓMEZ



«Todos somos iguales en el
quirófano»


Page No 2

-En cuanto uno oye el apellido Dexeus piensa en la clínica.
-Santiago Dexeus: Me ha costado bastante tiempo que esto sucediera, a pesar de
que pertenezco a la tercera generación de médicos de la familia. No puedo decir
que la creación del instituto haya sido un parto fácil, más bien todo lo contrario. Y
pasará lo mismo, me imagino, con el nuevo centro, que inauguraremos dentro de
un año. Nunca he pretendido registrar una marca o mantener un baluarte por
encima de lo que es estrictamente la ciencia y la medicina.
-Damián Dexeus: Para mí es un orgullo continuar con la tradición familiar. El
apellido no me pesa y tampoco me carga de responsabilidad. Muchas veces me
preguntan si quiero ser como mi padre; lo que suelo contestar es que «no estaría
nada mal». Ahora bien, reconozco que no aspiro a ello, porque intentar emularle
sería una tragedia.
-Santiago: Yo pienso que Damián tendrá una serie de opciones que, por su
personalidad, conseguirá sin problemas. Tiene grandes cualidades y la
responsabilidad la soportará mucho mejor que yo. Desde que empezamos a ir
juntos al fútbol...
-¿Son del Barça?
-Santiago: Hombre, evidentemente.
-Damián: ¿Eso ni se cuestiona!
-Santiago: A lo que iba. Empezamos a ir al fútbol cuando Damián tenía ocho o
nueve años. A esa edad empezó a cuestionarme porque sabía más que yo. Se
acordaba de todo, me corregía, me decía: «Que no, papá, que este extremo
jugaba antes en la Real». Se dio cuenta de que la figura del padre era
cuestionable, pero jamás me ha faltado al respeto.
-¿Suelen hablar del trabajo en casa?
-Santiago: Mi mujer nos lo prohíbe.
-Damián: Es verdad, nos corta las alas.
-Santiago: Lo que hacemos entonces es poner la televisión y ver los programas
del corazón.
-Damián: También intentamos ver las carreras de coches; todo lo que huele a
gasolina me encanta, pero no hay manera. Entonces pasamos directamente al
fútbol y la bronca está asegurada.
-Santiago: Qué le vamos a hacer, mi mujer nos boicotea.
-¿Para ser científico hay que ser progresista?
-Santiago: La ciencia no tiene barreras. He leído que la Junta de Andalucía quiere
sacar adelante una ley sobre la clonación terapéutica que todavía no ha sido
aprobada en el Congreso. Eso plantea unas situaciones dantescas. Lo que hoy
nos parece una utopía, mañana será verdad, y lo que nos parecía una aberración
hace unos años ahora lo aceptamos plenamente.
-¿La investigación con células madre embrionarias puede plantear conflictos
éticos a los científicos?
-Santiago: No lo creo, porque hablamos de unos investigadores muy polarizados
en el tema. Están tan vinculados a lo que hacen que su actividad no les plantea
conflictos éticos. En el momento en que un científico se llena de dudas, malo. No
podemos saltarnos las leyes que nos impone la sociedad en la que vivimos. Si nos
dicen que todavía no podemos hacer la clonación terapéutica, aunque la veamos
como una necesidad absoluta, no debemos hacerla.
-Damián: Estoy de acuerdo. Probablemente no sea el único camino para combatir
las enfermedades incurables, pero desde luego es el más prometedor.


Page No 3

La mano femenina
-¿Llegará el ser humano a vivir 120 años, como algunos vaticinan?
-Damián: Espero que no. ¿Alargar la longevidad? De acuerdo, pero que sea
buena. De lo que hablamos aquí es de la calidad de vida. Todos deberíamos leer
la última novela de Saramago ('Las intermitencias de la muerte'), una obra en la
que se mofa de una sociedad en la que no muere nadie. Ahora bien, la ciencia
conseguirá que el hombre viva 120 años.
-Santiago: Todo el mundo sabe que las mujeres viven más que los hombres, pero
cuando enferman las tratan peor que a los varones. Cerca de un hombre que
envejece siempre hay una mujer que le da la mano. Al revés, eso no pasa.
Cuando pienso en mi futuro, lo único que quiero es no causar problemas a los
que me rodean.
-Han pasado más de 20 años del nacimiento del primer bebé probeta en España.
¿Cómo valoran los avances de las técnicas de reproducción asistida?
-Santiago: Ocho meses antes de que naciera la niña probeta, Victoria Ana, le
pregunté a una bióloga sobre los nuevos horizontes que se abrían. Me dijo lo
siguiente: «Es algo totalmente imprevisible». En estos momentos, más del 60%
de las parejas estériles consigue un embarazo. Aun así, tengo que reconocer que
todavía desconocemos los aspectos fisiológicos de la reproducción.
-Damián: Cuando nació Victoria Ana yo era un enano que levantaba tres palmos
del suelo. Lo que técnicamente implicaba aquello era un misterio para mí. Pero lo
que sí me ha enseñado mi padre es que las técnicas biológicas avanzan a una
velocidad espectacular.
-En su clínica atienden unos 2.600 partos al año, lo que da una media de 216 al
mes y casi 7 al día. Pues ya nacen bebés en España.
-Santiago: El 12% de los bebés de Cataluña nace en nuestra clínica. El
procedimiento que seguimos es muy sencillo: la paciente puede optar por una
asistencia que recae en el equipo de guardia o, también, solicitar una atención
personalizada. Tengo que decir que muchas veces han pedido que venga Damián.
-Damián: Y yo suelo hacer trampas. Como adjunto y responsable de la guardia,
me ha tocado alguna vez un parto un poco complicado. Lo que hago entonces es
levantar el teléfono: «Qué, ¿qué tal padre? ¿Cómo vas? Oye, ¿puedes bajar un
momento?». Y siempre viene.
-Santiago: Bueno, bueno, pero él lo hace muy bien. Una vez tuve a una paciente
que, muy amable ella, me miró y me dijo: «Si no le importa doctor, preferiría que
su hijo asistiese el parto». «¿Faltaría más!», le contesté. ¿Qué orgulloso me sentí
en aquel momento!
Más información
Clínica Dexeus
932 274 747
www.idexeus.es

© Copyright EL CORREO DIGITAL, S.L., Sociedad Unipersonal
Domicilio c/ Pintor Losada, 7 (48004) Bilbao
Inscrita en el RM de Vizcaya: Diario 229, Asiento 159,
Tomo 3823, Libro 0, Folio 200, Sección 8, Hoja BI-26064
C.I.F.: B-95050357
Perfil Dr. Santiago Dexeus

Santiago Dexeus Trías de Bes nació en Barcelona en 1935. Es el segundo hijo ginecólogo, tras
su hermano José Mª, del prestigioso Dr. Santiago Dexeus Font (1897-1973), que fundó en
1935 en Barcelona la Clínica Mater, la primera clínica maternal privada de España.
El Dr. Santiago Dexeus se licenció en la Facultad de Medicina de Barcelona en 1959 y obtuvo
el premio extraordinario de Doctorado por la Facultad de Madrid en 1964. Realizó su
especialización en Barcelona y la completó en el extranjero (Manchester, Suiza, París y
Florencia).
Contiuando con la labor de su padre, en 1973 el Dr. Santiago Dexeus fundó el Instituto
Universitario Dexeus en Barcelona del que fue Director del Departamento de Obstetricia y
Ginecología hasta 2004. El Instituto ha sido siempre un exponente de experiencias pioneras -
como el nacimiento del primer bebé probeta español en 1984- que lo han convertido en un
referente internacional en el ámbito de la gi necología y de la obstetricia. En 1995 se crea la
Fundación Santiago Dexeus Font que el Dr. De xeus preside desde 1998. Ese mismo año, la
Universitat Autónoma de Barcelona le concede la Cátedra de Investigación en Obstetricia y
Ginecología, que en la actualidad continua dirigiendo.
Un hombre de ciencia dedicado a sus pacientes
El Dr. Dexeus forma parte de una saga familiar de médicos apasionados por la investigación
pero con una importante vertiente humanística y vo cacional de servicio a la medicina y a la
salud de sus pacientes. Así, además de continuar con su intensa actividad profesional como
médico, el Dr. Santiago Dexeus dedica gran parte de su tiempo a la investigación. En este
sentido, la Fundación Santiago Dexeus Font que él preside fo menta diferentes proyectos
científicos a través de la concesión de unas becas anuales y la colaboración con otros centros
en proyectos de investigación clínica. Todo ello compaginado con las conferencias, mesas
redondas y symposiums en los que suele participar tanto a nivel nacional como internacional.
La divulgación ha sido también otra de las labores destacadas en la carrera profesional del Dr.
Dexeus. Con 14 libros publicados sobre ginecología, 17 libros de divulgación y habiendo
participado en más de 37 libros científicos, el Dr. Dexeus sigue escribiendo numerosos
artículos y es miembro del comité editorial de prestigiosas revistas científicas nacionales e
internacionales.
En el área de la docencia y como Director de la Cátedra de Investigación en Obstetricia y
Ginecología de la Universidad Autónoma de Barc elona, el Dr. Santiago Dexeus continúa
colaborando en la formación de residentes. Esta es una de sus labores preferidas en la que
destaca por su generosidad a la hora de compartir los casos clínicos y las intervenciones más
interesantes con los médicos más jóvenes.
Para el Dr. Dexeus, una de las grandes ventajas de su profesión es el trato y la comunicación
directa con sus pacientes. Hay una frase que define la relación del Dr. Dexeus con la medicina:
"El instrumento que me ha dado más lecciones en mi carrera ha sido la silla, en la que escucho
a la paciente." De esta forma, el Dr. Dexeus deja clara la importancia que le otorga a la
comunicación con los pacientes frente a la actual deshumanización de la medicina.
Proyección académica:
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Coimbra – 1996
Honorary Fellow – American College of Surgeons – 1996
Honorary Fellow of the American College of Obstetricians & Gynaecologists – 1999
Medalla de Oro al mérito del Trabajo por el Ministerio de Trabajo Español- 2004
Founders Medal of the British Society of Colposcopy and Cervical Pathology – 2005
Medalla President Francesc Macià - 2006
Santiago Dexeus
"La mujer también debería tener su viagra"Nosotras, y nuestra libertad a la hora de vivir la sexualidad, somos lo más importante para este eminente ginecólogo, que ahora nos invita a conocernos mejor a través de la exposición Mujer: un cuerpo, una vida.
-->
Al director de la prestigiosa Clínica Dexeus no le atrae el éxito. A sus 71 años, lo suyo es pasar cada día en la consulta, entre pacientes, datos clínicos y bebés. Profesional, atento, divertido... este investigador catalán, ‘padre’ de la primera niña probeta de España, parece el ginecólogo soñado.
Mujer: un cuerpo, una vida. ¿Por qué se te ha ocurrido montar esta exposición? Para informar a la mujer sobre su biología. Te asombraría la cantidad de ellas que desconocen su cuerpo. Les preguntas qué es la menopausia o por qué tienen la regla y no saben contestar. Yo soy un estudioso de la biología femenina, pero también un gran admirador de ella. La considero mucho más perfecta que la del hombre.¿Está cambiando la biología femenina con los nuevos estilos de vida?Sí. La mujer de nuestros días hace deporte, come bien, se ha liberado y, socialmente, se siente admitida. Es otra mujer, y lo sabe. La exposición cuenta su evolución y su liberación. Creo que fuimos los primeros en eximirla de una maternidad no deseada.Una de las principales causas de su liberación fue el uso de la píldora, y tú fuiste un gran defensor en una época difícil, no hace mucho tiempo.En 1978...Y ni aun así estaba bien vista socialmente.Pero la gente la utilizaba. Bueno, quien podía conocerla porque tenía un médico privado, ya que la Seguridad Social no la recetaba y en muchas farmacias, al pedirla, te miraban mal y te exigían la receta. El médico, por temor, no podía mencionarlo como un anticonceptivo sino como un “producto regulador del ciclo”.Ha sido un camino difícil de recorrer.La mujer ha vivido un auténtico vía crucis. En Cataluña, por ejemplo, muchas pacientes solicitaban el diafragma y, probablemente, no lo usaban, sino que lo llevaban en el bolso como una reivindicación que quería decir: “Puedo tener sexo sin maternidad”.De hecho, hasta hace poco todavía había hombres a los que les daba vergüenza comprar preservativos.Es cierto. Hay unos tabúes culturales impresionantes, y la mujer ha de sentirse muy segura, puesto que cualquier pequeño hecho puede romper sus logros con el género opuesto. Si hablamos de relaciones de pareja, ella siempre debe ceder para no quebrar este acuerdo. Y no es lógico que sea así, pero lo acaba haciendo porque es más solidaria.Hemos pasado de tener problemas para controlar la maternidad a no tener hijos porque nos absorbe el trabajo. Y somos madres cada vez más tarde.La sociedad exige mucho. Mi propuesta, algo utópica, es que se reparta el permiso maternal y paternal, que ha fracasado en España, o que las madres que trabajan dispongan de una ayuda para que alguien cuide de sus bebés.El gran problema es que, cuando por fin van a buscar un hijo, tienen que pedir ayuda médica...Esto lo veo bastante. Pero vivo con mayor tristeza la situación de esa mujer que, al casarse, abandona su carrera para tener hijos y, cuando ha cumplido 40 años, ve que les han dedicado la vida, pero los ‘niños’ se emancipan y el marido la abandona y la deja sin nada. En varios estados norteamericanos, si ocurre esto, el marido debe pagarle el equivalente a lo que ella habría producido. Y me parece justo.La ciencia avanza. ¿Dónde llegarán los progresos en fertilidad? Ya se puede elegir el sexo del hijo, incluso se habla sin parar de la clonación...Los límites los marca la ética. Aunque lo que tú no consideras ético en un momento, con la experiencia puedes entenderlo. A mí me pasó con la maternidad de alquiler. Estaba en desacuerdo, pero cuando he visto los espectaculares resultados en Estados Unidos he cambiado de opinión. Allí, la madre biológica incluso se incorpora a la familia. Ahora bien, el precio para conseguir esta simbiosis y encontrar a la persona adecuada es altísimo. Todo está muy estudiado.¿Qué opina de las mujeres que eligen ser madres con 70 años? ¿Hay límites en España?En nuestro hospital, 50 años. Yo estoy a favor de que todo el mundo haga lo que quiera, pero debemos pensar también en los derechos del hijo. ¿Ha pensado la madre que cuando el hijo cumpla 15 años ella tendrá 80? No se debe fomentar la esperanza si sabemos que el porcentaje de éxito a partir de los 50 años es bajísimo.¿Cómo crees que evolucionará el futuro?¡Ah, no! El horizonte no lo puedo describir. Estamos logrando fecundaciones asistidas con cónyuges de pocos espermatozoides, pero nos quedan muchos interrogantes por investigar. La ciencia es lenta y los avances se basan en miles de pequeños pasos hasta encontrar la verdad.¿Crees en Dios?No. Perdí la fe a los 8 años. Yo creo que un científico debe buscar que el hombre sea propietario de su destino en todos sus aspectos, que podamos decir: “Voy a vencer la enfermedad porque la conozco”. Ojalá pudiera creer en Dios.
¿Cómo está la investigación en España?Medianamente mal. Políticamente, no es sólo cuestión de cortar las cintas de los nuevos centros de investigación. Hay que procurar que en los que existen se trabaje con más holgura y sueldos fijos. Le dedicamos a la ciencia el 0,9% del PIB y la media europea está en el dos y pico. Estoy en contra de los investigadores cinco estrellas que ‘pasean’ por el mundo. Prefiero los que están en su puesto cada día. Me siento feliz en el hospital, me encanta hablar con la gente.Y parece que no piensas jubilarte...Cuando te haces mayor, tras haber luchado para tener una posición desahogada y que tu ego se vea reconocido, descubres que las cosas pequeñas son maravillosas. También en el sexo. La pareja que envejece unida lo hace con unos gestos eróticos y sexuales muy gratificantes. No necesitan saltos mortales ni hacer el amor en el ascensor en dos minutos. ¿Los humanos somos monógamos o se trata de una consecuencia cultural?Es cultural. La mujer siempre ha sido monógama, pero ahora ese tabú ha empezado a destruirse porque sabe que puede escoger incluso cómo quiere que sea su sexo. El hombre le tiene absoluto terror a este tipo de mujer. ¿Ahora hay más homosexuales o son más visibles?Los mismos, pero ahora se ha explicitado socialmente. Por otro lado, hay una homosexualidad transitoria: se puede ser bisexual, algo que ocurre sobre todo en las mujeres. El hombre, que creía que dominaba, se ha encontrado con una mujer que dice: “No te preocupes, que sé arreglármelas solita”. Antes había muchísimas mujeres frígidas; ahora saben que pueden tener cinco orgasmos. Y esto le exige al hombre una reeducación cultural. De ahí la llegada de los potenciadores de la erección.La famosa Viagra...Le da al hombre la posibilidad de que su ego quede cubierto. Ceo que la mujer también debería tener su viagra: tiene todo el derecho.¿Se está investigando?Sí, una crema potenciadora del placer, de la ‘sensibilización’ del clítoris. Pero el verdadero placer puede empezar con un buen vino, una cena agradable y toda la noche por delante...Lo de la tranquilidad es más complicado [risas]. A lo mejor vamos con demasiada prisaSí, pero, ¿por qué nacen tantos niños en mayo? ¡Porque en agosto hay vacaciones! Por muy interesante o atractivo que sea el otro, hay que romper la rutina, reencontrarse... ¿Por qué algunos hombres, al cambiar de pareja, eligen mujeres más jóvenes?Para afirmar su personalidad como hombres. Ahora también lo hacen las mujeres.Pero en ellas es porque son más jóvenes, mentalmente, que los hombres de su generación...Pues no lo había pensado, pero sí, tienes razón [risas].Además, la mujer no presume de ello y los hombres sí.Es verdad. Ellos la ‘enseñan’. A mí, las mujeres me parecen admirables. A pesar de su liberación y de que su poderío social cada vez es mayor, el futuro con ellas será muchísimo mejor. Ojalá no pierdan sus cualidades femeninas, como su solidaridad o su intuición.¿Te gustan más las mujeres que los hombres?Totalmente. Quizá sea una deformación. Sabéis relacionaros mejor. Yo me divierto mucho con mis amigos, ¡pero hablamos tanto de mujeres!
UN CIENTÍFICO PIONERO
. Hijo del prestigioso Santiago Dexeus Font (que fundó la primera clínica maternal privada de España), este catalán forma parte de una saga familiar de médicos apasionados por la investigación. Uno de sus dos hijos, que trabaja con él en la clínica, ha heredado su pasión.. En 1973 creó el Instituto Dexeus, exponente en experiencias pioneras, como el nacimiento del primer bebé probeta español, en 1984. . Dirige la cátedra de Obstetricia y Ginecología de la Universitat de Barcelona, con cuyos alumnos comparte sus casos clínicos y las intervenciones más interesantes. . En 1964 lo expulsaron de una conferencia en la universidad por hablar de anticoncepción, y en 1977, cuando el Código Penal prohibía divulgar la píldora, publicó el primer manual de anticonceptivos español.. Una frase define su relación con la medicina: “El instrumento que me ha dado más lecciones en mi carrera ha sido la silla en la que escucho a mis pacientes”.
SOLIDARIO
Santiago Dexeus creó la fundación que lleva el nombre de su padre para promover actividades relacionadas con su especialidad. Además de colaborar en proyectos de investigación sobre el cáncer y las células madre, cuenta con un centro de apoyo oncológico y tiene en marcha una campaña para potenciar la donación de óvulos entre mujeres de 18 a 25 años, y un proyecto de diagnóstico precoz de cáncer de cuello uterino en Latinoamérica.Mujer: un cuerpo, una vida. Fòrum de Barcelona, del 30 de marzo al 22 de julio.